¿Cuándo consultar a un psicólogo?
Cuándo consultar a un psicólogo en Irun y Donostia
La decisión de consultar a un especialista va generalmente precedido de un periodo relativamente largo de malestar y sufrimiento psicológico. Generalmente innecesariamente largo, como en muchas ocasiones afirman los pacientes cuando van sintiéndose mejor.
Pienso que es necesario que comente algunas de las dificultades y temores que surgen a la hora de consultar a un psicólogo en Irun y Donostia y que prolongan innecesariamente, como decía, la decisión de consultar.
La primera probablemente sería la duda que nos puede surgir en cuanto a si el psicólogo al que acudimos será capaz de comprender nuestro malestar o por el contrario nos juzgará o evaluará en términos de “esto está bien o está mal”. Pienso que este tipo de temores están detrás de muchos de los malestares psicológicos y trastornos que se repiten en otras situaciones fuera de las sesiones. Poder verbalizar este temor, en esta ocasión en relación a la figura del psicólogo, supone una espléndida ocasión para trabajar estas ideas preconcebidas.
Psicólogo para Adultos en Irun y Donostia
Otras veces nos sentimos afectados por una terrible sensación de anormalidad, como si hubiera algo intrínsecamente malo en nosotros que fuera ajeno a cualquier experiencia humana. En relación a esto se puede decir que el sufrimiento y las dificultades son tan propias del ser humano y de la vida como cualquier otro aspecto. En muchas ocasiones, desde un equivocado y también ingenuo punto de vista ideal podemos pensar que una persona no debe sufrir o que si lo hace uno debe ser capaz de solucionar sus problemas por sí mismo. No obstante como decía, esto atiende más a un implacable sentimiento de autoexigencia que a la realidad de la vida. Para poder pedir ayuda y encarar las cosas que no están bien en nosotros es fundamental tener otros aspectos muy sanos y fuertes en el interior.
En otras ocasiones es el miedo a la dependencia lo que nos hace difícil el consultar. La dependencia de otras personas forma parte imprescindible de la vida ya que las relaciones significativas están teñidas por este sentimiento. Poder amar y ser amado requiere el haber solucionado el temor inevitable que las relaciones despiertan, ya sea el temor al rechazo o el temor a quedar atrapado en una relación de dependencia.