Psicoterapia infantil en Donostia e Irun

Psicólogo Infantil en Donostia e Irun

 

 

 

 

 

 

Psicoterapia con niños en Irun y Donostia

Aunque a los mayores nos cueste entenderlo, la infancia no es el periodo idílico que recordamos o nos imaginamos. La vida del niño esta marcada por la vulnerabilidad, la dependencia de sus figuras de protección o el sentimiento de desamparo.

Se puede decir que el niño nace dos veces. Por un lado el alumbramiento del día del parto y por el otro el nacimiento psicológico de una pequeña persona que está aun por constituirse como sujeto psíquico. Nacer como sujeto psíquico supone el adueñarse de su propio lugar en el mundo y en las relaciones, pero sobre todo supone el tomar posesión de sus pensamientos y emociones como separados de los pensamientos y emociones de los padres.

En la infancia el sufrimiento psicológico se expresa además de por la ansiedad, fobias diversas o depresión como en los adultos, también con otros trastornos como son las dificultades de aprendizaje, de relación o problemas de conducta como la hiperactividad.

Las dificultades de aprendizaje requieren de una mención aparte en la que me gustaría detenerme. El aprendizaje necesita de una apertura psicológica al medio y a determinadas figuras como son los profesores que hay que entender en su dimensión puramente interpersonal y afectiva. Considero que en muchas ocasiones determinadas dificultades escolares pueden beneficiarse mucho más de un abordaje psicoterapéutico en vez de cargar al niño con clases de apoyo o intervenciones pedagógicas destinadas meramente a depurar las técnicas de estudio.

Cuando se producen estas dificultades o síntomas es necesario saber cuál es la razón afectiva-emocional por la que está surgiendo ese problema. La psicoterapia infantil, para ello, emplea los medios naturales de expresión en los niños como son el juego y el dibujo, además de la expresión verbal.

Desde una perspectiva psicoterapéutica se ve con preocupación la creciente medicalización de los trastornos, que obvia la importancia de los procesos psíquicos en nombre de una supuesta mayor efectividad terapéutica; esto puede acabar produciendo en ocasiones, una cronificación de dichos trastornos. Esta tendencia se agrava en la clínica infantil en donde el uso exclusivo de fármacos impiden el desarrollo de las capacidades psíquicas que aún no se han adquirido.